No pasan los meses sin que en televisión (o en cualquier otro medio) salga una familia pidiendo ayuda para su familiar enfermo.
Unas veces económica, otras, va más allá y piden algo de médula, un riñón, un trozo de hígado.
Entiendo perfectamente lo que es estar en esa situación, y hacer lo posible por salvar a quien quieres. Pero fomentar este tipo de iniciativas particulares tiene poco efecto (más allá de hacer sentir mejor a la familia). Y el que puede tener no es demasiado bueno.
"Vete a al hospital a donar médula y dí que es para X" Por ley, el donante (salvo que sea familiar del donante) es anónimo. Igual que el receptor (aquí más información sobre donación de médula). ¿Qué pasa, que merece más ayuda ese niño tan guapo que sale por la tele que mi vecino del quinto, que además de feo es viejo? ¿No sería mejor tratar de publicitar las donaciones en general?
Llevo dándole vueltas al tema un tiempo y sé que es delicado y puede levantar ampollas (que es una expresión que siempre me ha parecido muy curiosa, por cierto) porque las historis personales siempre sensibilizan mucho (y es que al fin y al cabo, se puede pensar que vemos una cara pero pensamos en todos los afectados. ¿Pensamos realmente?) pero...¿Hasta que punto es coherente pedir dinero de forma particular para que un investigador privado investigue la enfermedad que te preocupa? Pedimos que en España se terminen las tijeras...y a la vez, financiamos investigaciones privadas por solidaridad, para que esa pobre niña de ojos azules encuentre solución a su problema.
Que todo esto se hace de buena fe está claro, pero además de Solidaridad y ganas, a veces hace falta pararse a pensar si lo que hacemos sirve para algo o es más bien un limpiaconciencias.
(en próximas entregas, la solidaridad y la cooperación internacional...si os interesa, claro)
miércoles 11 de noviembre de 2009
De niños enfermos y solidaridad
lunes 9 de noviembre de 2009
Microbiología para no iniciados
(Aviso, este post es muy frikie...llevo demasiadas horas en clase en el cuerpo para pensar como una persona normal)

-¿Hará como Tejero? ¡Se sienten coño! Y todos los cromosomas al suelo, acojonados. Menos el cromosoma Suarez, serio como nadie. Seguro que ese se queda de pie, venga Ébola o Epstein Barr.
-Y el antiviral quien es ¿El Rey?
-Imagino...ya sabes, no suele hacer demasiado, pero cuando trabaja, funciona.
(Utilizo este post para recordar que sigo queriendo alguno de estos bichines)
sábado 7 de noviembre de 2009
¿Por qué me cago en Correos?
El otro día encontré la típica notificación de Correos para que me pasara a por un paquete, puesto que no estaba en casa cuando fueron a entregarlo.
Empezamos bien...y es que a la hora indicada, estaba en casa. Tapada hasta las orejas, tratando de estudiar. Pero en casa al fin y al cabo.
Fui a la Oficina que me corresponde, con la pereza que me da, y me dijeron que el paquete no estaba. Que dejara mi número y ya si eso me llamarían. A mí me pareció bien.
Tanto que les pedí la hoja de reclamaciones, quejas o como lo quieran llamar allí, para lo que tenía que coger otro papelito y esperar. Total, después de una hora esperando, primero a que me tocase mi turno, y luego a que encontraran el paquete en múltiples cajas y estanterías, como que me daba igual unos minutos más.
La señora que me atiende me pregunta que por qué quiero reclamar. Que no va a servir de nada (lo sé señora, pero al menos queda constancia de alguna forma) y que además, le voy a hacer trabajar, y de otra forma, podría irse a casa.
Pues bueno...¿Qué pena e?? (lo admito, me jode terriblemente que la gente no haga su trabajo bien. Y cuando esto me afecta, me pongo tocahuevos. Mi bronquitis y yo podríamos habernos quedado en casa también)
Además, el paquete no está perdido. Lo que pasa, ojo, es que no saben donde está.
Me deja usted mucho más segura, sí xD
Al final, me llamaron ayer para decirme que había aparecido, y ya está conmigo en casa un paquete de Ali, de amiloquemegustaescocinar, con productos italianos con buena pinta :) (Gracias!!)
miércoles 4 de noviembre de 2009
Al carajo!
Ni palante ni patrás ni parriba ni pa abajo,
al carajo, esa es la sensación que tengo con los preparativos de nuestro viaje de Ecuador.
Supongo que siempre pasa algo parecido, ponerse de acuerdo tanta gente es complicado. Pero lo nuestro esta siendo de chiste.
Por fin ayer tuvimos una reunión.
Empezamos con destinos tan dispares como Tailandia, Nueva York, Túnez, y diversos cruceros por el Mediterráneo (entre muuuuuuuuchos otros) y así, reducir la cosa a sólo dos es complicado.
Aunque se dificulta más todo cuando, como no nos gusta lo que sale en la votación, pues la repetimos hasta infinito a ver si alguien se cansa de tanta tontería y cambia el voto.
Democracia que la llaman.
Y es que tengo poca experiencia en viajes, pero estoy acostumbrada a buscarme mucho la vida y, sobre todo, a aceptar casi cualquier destino que pueda permitirme, y cosas como buscar Pensión Completa en una gran ciudad ¿como vas a comer en la calle?), negarse a ir a Egipto porque te dan miedo las serpientes y asco los escarabajos, y temas similares pues me parecen de niños pequeños y me hacen plantearme hasta que punto merece la pena viajar con gente con la que, muchas veces, siento una afinidad del 0.1% (y soy fiable en el 99.9% de los casos...)
En fin, ya veremos (he llegado al punto en el que todo me da igual...ya no me enfado, ya no me quejo demasiado. Que las ostias se las peguen otros entre ellos)
lunes 2 de noviembre de 2009
Hablemos sobre sexo
Me comentaba ayer una persona a la que conozco, farmaceútica (y de menos de 30 años), que se negaba a vender consoladores (uno, de lo más simple, de una marca de preservativos) o lubricantes, por mucho que la dueña de la farmacia en la que trabaja lo quisiera.
Teniendo en cuenta que según la RAE, en una Farmacia se venden productos naturales, o artificiales como remedios a enfermedades, o para preservar al salud...¿Acaso no tienen cabida ciertos complementos sexuales que ayuden a llevar una vida totalmente plena?
Veamos...no sólo tenemos medicamentos, preservativos, tampones, papillas...que de una forma u otra están relacionados con la salud, si no que en uno de estos establecimientos hay maquillaje, productos adelgazantes de dudosa efectividad y una larga lista.
Entonces que pasa...¿seguimos siendo tan mojigatos como para que tantísima gente tenga que pedir la famosa caja de aspirinas cuando quiere un anillo vibrador, un lubricante o una caja de preservativos por el qué dirán o por la mirada inquisidora del que está al otro lado del mostrador?
Si la salud es algo global, ¿por qué el sexo tiene que pasar a dependencias distintas?
Pongamonos en situación... si soy Médica de Familia (y lo extiendo a casi todos los profesionales de Ciencias de la Salud) y estando en mi consulta vienen pacientes con impotencia, eyaculación precoz, o simplemente, sequedad vaginal...¿me sonrojo y los mando fuera? ¿No debería atenderlos sin bromitas absurdas y tratando de solucionar su problema, igual que haría con cualquier otro paciente?
Nos hemos escandalizado por facilitar el acceso a la píldora postcoital sin receta, por aplicar la (ya legal) mayoría de edad sanitaria al aborto...y seguimos sin tener las narices de hablar abiertamente de sexualidad, porque da vergüenza, porque no hemos estudiado para ello.
Si no educamos de una forma en la que el sexo sea algo natural, parte de la vida cuando y como se quiera tener, vamos a seguir fallando en lo principal. Y sé que no he descubierto América, pero visto lo visto, cualquiera lo diría...